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viernes, 17 de enero de 2014

Y SE FUE ¿QUIEN LO SIGUE?

El vecino de tantos años Eduardo Muñoz, hombre de mucho mundo y vinculado al mundo de las relaciones públicas, ha resuelto dejar Algarrobo. Y, entre otras, razones, dice: me aburrí de que el emisario que nos deja con los desechos en el medio de la bahía con la consiguiente contaminación y término del trabajo de la pesca artesanal, que  las calles que no se arreglen, de eternos  problemas que creó San Alfonso del Mar y otros con la anuencia de las autoridades edilicias, los problemas de Algarrobo Norte y para colmar el vaso de agua, el injustificado y costoso viaje de los concejales a Europa sin existir aún una cuenta pública.

Dice y lo comparto plenamente que  Algarrobo perdió el encanto que tenía de una ciudad costera con un aire de tranquilidad y de familia.  Agrega, llega tal población flotante con baja cultura, educación  e ingresos, que ha convertido a Algarrobo en un similar balneario como Cartagena y alrededores. Yo agrego: y nuestras autoridades están felices, los puestos de frituras y chucherías vende todo. Las playas son un picnic en que se come, se toma a destajo, se mudan guaguas, hay pañales botados, garabatos por doquier, se juega a la pelota y paletas sin respeto por los demás,  en fin, Eduardo ha tomado una sabia decisión y es una alerta que ningún algarrobino de corazón debe dejar de pensar.
  

Juan Luis Silva R.