GRACIAS DON VITTORIO
Don Vittorio,
Ud., sin
quererlo me ha convertido en plagiadora. Su carta la leí con cuidado, me gustó
mucho, y sí, es cierto, somos muy dados a la crítica que la atribuyo a la
ansiedad de que todo esté listo, bien y ayer.
Pero lo
que hizo volar mi imaginación y más me tocó, y se la he expropiado (con su
permiso por supuesto) es:
Es mejor no estar "esperando" nada de nadie, y en vez de
esperar, trabajar en conjunto por lo que queremos.
Volé por
un mundo sin guerra, sin hambre, sin egoísmo...
¿Sería posible que fueramos cientos,
miles de plagiadores y siguiéramos su filosofía?
¿Qué tal si empezamos con nosotros
mismos y damos el ejemplo?
Gracias
Don Vittorio, no sólo Ud. me hizo el día, también la semana y el futuro.