Cristóbal Baeza y Claudia Morales. El Creacionismo
Al parecer ustedes no han tenido la oportunidad de haber sido visitados en sus casas por Boris Colja y Patricio Gómez, como el caso mío en que recorrieron todo el condominio tomándose dos días a lo menos, ya que se hubiesen entusiasmado al ver en esas dos persona a verdaderos independientes y no disfrazados como otro para satisfacer ambiciones personales de poder y no respetar el compromiso de su partido con su aliado. Ellos no necesitan de la política para vivir, no están detrás del botín y repartiendo u ofreciendo pegas. No trajeron tortas, regalos ni repartieron remedios ni anteojos.
En nuestra conversación, que fue muy interesante e interactiva, me llamó la atención la forma enfática en que, especialmente el ingeniero Patricio Gómez, habló que ellos no eran ángeles caídos del cielo o duendes con una barita mágica para resolver la problemática de Algarrobo inventando todo. Ni eran los hombres buenos tan esperados como el mesías que volvían como los iluminados a levantar a Algarrobo o a sembrar en el suelo abandonado. Me dijeron que no van a inventar la pólvora de nuevo.
Son ejecutivos prácticos que actúan más que prometen sin tener certeza de lo que podrán cumplir, me señalaron. Me hablaron de su idea de copiar lo mejor que han visto en las ciudades balnearios de Europa con similares características de Algarrobo. Me hablaron de copiar lo que se ha hecho en el sur de Chile. Recuerdo entre otras ciudades, a Villarica, Pucón, Frutillar, Puerto Natales y otras que no recuerdo del sur de Argentina. Me hablaron de copiar en Algarrobo un pueblito como Los Dominicos de Las Condes para dar trabajo a la infinidad de artistas que viven Algarrobo dar trabajo a las mujeres que desde su hogar puedan crear productos hechos a mano. Debo decirle que ese pueblito lo conozco muy bien, pues viví muy cerca de ello antes de jubilarme y venir a vivir a Algarrobo. Me hablaron de copiar muchas otras cosas más, como por ejemplo, de establecer alianzas con Universidades para mejorar la educación y la salud en Algarrobo.
Me inquieta el fanatismo que ciega a algunos que apoyan incondicionalmente al farmacéutico de Algarrobo como si él fuese la salvación única y el remedio mágico que necesita el grave enfermo de Algarrrobo. Habrá sido y será una muy servicial persona pero por lo que he podido recoger de su trayectoria creo que no es la persona que el enfermo necesita para revivirlo. No es un hombre ejecutivo, de acción, de decisiones, de emprendimiento ni tiene la visión del hombre del mundo del sector privado que sabe de gestión, dirección moderna y búsqueda de optimización de los recursos. Se los digo yo, que he trabajado en el sector público y privado por 35 años y sé muy bien la diferencia. Recuerdo un caso que, aunque no viene al caso detallar, el dueño de la fábrica en donde trabajaba y que estaba a punto de quebrar por la sostenida baja de las ventas. Estudio la competencia y contrató a un ingeniero. Viajaron al extranjero, compran nueva maquinaria en Asia copiada de los alemanes, mejorando el producto y a un menor costo. Salimos adelanto sin inventar la pólvora, con investigación, apoyo profesional y audacia. Los viejos tenemos algo muy importante, la sabiduría de la experiencia.
Les deseo éxito a Cristóbal y Claudia con incondicional candidato. Pero busquen, busquen construir y no teman copiar lo bueno. Lo importante en la vida, es elegir siempre quien ejecuta la obra. Los creadores son pocos y su obra está al servicio de los demás.
Pedro Silva