Asociación de Propietarios de Algarrobo, PROA y Algarrobo Primero
Los comentarios de don Reinaldo Larraín y Cedric Purcell que se refieren a los esfuerzos que muchos algarrobinos han hecho por conformar una agrupación ciudadana que sobrepase la barrera de los partidos políticos y reúna a todos en torno a la defensa del bien común de Algarrobo y aspirar a un desarrollo de nuestra comuna en forma planificada respetando el medio ambiente, la belleza del entorno costero y las inigualables playas de arenas blancas y aguas transparentes, citando a la Asociación de Propietarios de Algarrobo y luego de la corporación de desarrollo PROA liderada por don Patricio Gómez, me parecen muy oportunas en víspera del proceso eleccionario del 28 de octubre en que elegiremos al nuevo alcalde y los seis concejales.
Tal como lo escribe el arquitecto Purcell, llevamos 20 años en una continua caída en espiral en que nuestras autoridades comunes que se repiten una y otra vez, (Baranda, Pizarro, Gálvez, Urquiza) han sido incapaces de llevar a cabo una gestión con profesionalismo y visión de futuro, permitiendo que algunas de las grandes inmobiliarias se hayan tomado los mejores lugares de nuestro borde costero, impidiendo el acceso, disfrute y vista de nuestro mar con inmensas edificaciones de gran altura sin medidas de mitigación del ambiente y de vías de acceso, incluso afectando los humedales y zonas protegidas.
Los eternos candidatos Pizarro y Gálvez no tienen autoridad laguna para presentarse como inocentes palomas que regresan al municipio para fiscalizar y asegurar una racional planificación urbanística. Seamos claros: podrán ser muy buenas personas, serviciales, filántropos, etc. pero no tienen la capacidad requerida para las tareas que la máxima autoridad comunal debe asumir por los próximos cuatro años.
Por ello, sin darle importancia alguna la crítica que hacen el joven Guitarrista, Violinista y Compositor don Cristóbal Baeza a la similitud del plan de gobierno del señor Colja con uno de Perú, por ello doy mi adhesión a la agrupación ciudadana Algarrobo Primero. En la vida, más allá de las formalidades de lo importante es la voluntad, la decisión, el carácter y temperamento de saber hacer las gestiones y hacerlas. Es atreverse a actuar, a cruzar o sortear las barreras.
Invito a hacer una revisión de la gestión de los alcaldes antes nombrados en cuanto a su capacidad de emprendimiento y gestión. Se concluirá que no son testimonios de personas de éxito, salvo en el campo de la política pequeña, local y centrada en el asistencialismo. Algarrobo debe ponerse pantalones largos y entregar la dirección de su futuro a profesionales exitosos.
He consultado a un amigo que conoce muy bien a los algarrobinos para que me haga una reseña de los 26 candidatos a concejal y he quedado alarmado: salvo tres o cuatro, son personas que no tienen la preparación ni la experiencia requerida para cumplir con la función que la Ley le asigna a los concejales municipales. Da la sensación que estuviese eligiendo una directica de junta de vecinos, un deportivo o un club de amigos. ¡Pobre algarrobo! Y, lo grave, que muchos están felices con esta situación. Si continúan o vuelven los mismos de siempre, aumentará el éxodo y venta de propiedades y Algarrrobo pasará a ser parte de un histórico, de un pasado glorioso. Llegará el momento, que debiese anexarse al Quisco y cerrar el municipio, con un gran ahorro y un mejor aprovechamiento de los recursos. Ambos balnearios ya están unidos y mientras uno progresa y el nuestro languidece con la alegría de los ilusos y ciegos ante el progreso.
José Araya